PERSONAJES


Los Forjadores

En el caso de Celendín hay personajes epónimos que habiendo actuado en la escena y en la historia nacionales, cambiaron luego el rumbo de nuestra historia local, dejando una marca indeleble que signó su época y la nuestra. Uno de ellos fue sin duda nuestro prócer, Juan Basilio Cortegana, combatiente en Junín y Ayacucho, héroe de la independencia y benefactor de su tierra.

Muchos otros también marcaron la personalidad del celendino como hombres emprendedores y hábiles, capaces de generar riqueza aun a despecho de los pocos recursos que ofrecía una naturaleza exigua. Esa es la lección que nos dejaron el filántropo Augusto G. Gil V., o Rafael Cachay, constructores ambos, junto con muchos otros, de la leyenda “Celendín, tierra de comerciantes”.

Celendín siempre fue además, y esto no es leyenda, una "tierra de grandes maestros". Son sinnúmero las mujeres y hombres que han dedicado su vida a formar a las nuevas generaciones. Olvidar a gente de la talla de las señoritas Tarsila y Victoria Díaz Mori y Hermilia Torres Oblitas sería grandísimo pecado, pero ambas no son sino algunos de estos héroes civiles, que son tan numerosos que bien sabemos que a todos no los podremos señalar.

Otros paisanos nuestros buscaron en el arte la respuesta a las inquietudes que agitaban sus almas y cuya obra permite a nuestro pueblo proclamar, sin exagerar la nota, que es una "tierra de escritores y pintores”. La aventura creativa e intelectual de narradores como Alfonso Peláez Bazán o de poetas como Julio Garrido Malaver, justifica nuestro orgullo. Otros ejemplos notables vamos a mostrar en este acápite, en la medida que nos vayamos documentando.

Esta sección crecerá en gran medida, como es de suponer, gracias a la ayuda de nuestros lectores y al entusiasmo que pongan en alcanzarnos materiales.


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