HISTORIA


Celendinos y huauqueños
contra el reeleccionismo
Escribe Jorge Chávez Silva

Tormentosos aires soplaban en el escenario de la plaza de armas de Celendín aquella invernal mañana de  1919. El ánimo de los pobladores andaba revuelto. Eran los tiempos en que la política se decidía por el color del dinero. Los desposeídos no tenían ni voz ni voto y eran los mayores contribuyentes los que tenían derecho a participar en las elecciones. Actualmente son los figuretis y demagogos y, al parecer no hemos cambiado mucho, porque si miramos detrás de éstos, veremos a la oligarquía camuflada.

Era diputado por Celendín el conspicuo miembro del “Bloque civilista”, aparentemente enfrentado al personalismo de Augusto B. Leguía, el sacerdote Dr. Emilio Pereyra, embarcado en un tercer periodo parlamentario apoyado por todo el catolicismo  recalcitrante. Anotaremos que el sacerdote tenía bien ganada fama de “Pico de oro” por la elocuencia y elegancia de su verbo. Muchos celendinos ansiaban el fin del parlamentarismo sacerdotal que poco había beneficiado a Celendín y querían un diputado laico. Comprometieron al Dr. Rómulo Burga Chávez, quien, el 2 de marzo de 1919, comandando a un viril grupo de huauqueños y algunos celendinos, realizaron las diligencias y conversatorios para alternar en las elecciones. Los adversarios eran algo más de 800 y denegaron el pedido de alternancia. A una señal de uno de los líderes, unos 34 rebeldes, carabina en mano, comenzaron el traqueteo de las balas a unos 70 metros de distancia. Quemaron las actas reeleccionistas e hicieron correr vergonzosamente a más de 700 pereiristas.

En medio de la batahola que se armó se escuchaba el estentóreo grito del sacerdote don Juan Pío Zegarra: ¡MATEN, HIJITOS, QUE DIOS PERDONA! Así terminaron los intentos reeleccionistas del Dr. Pereyra y, como saldo de la refriega hubo once heridos y un muerto. Al coronar la tarde el grupo de huauqueños, carabina en mano, pasearon por las calles de la ciudad acompañando al Dr. Burga Chávez en señal de triunfo. En la fotografía de 1908 que figura en el álbum de esta sección, se puede apreciar al bloque civilista y al Dr. Emilio Pereyra como el primero de los sentados en segunda fila.


Comentarios
Consulte el índice y subíndices